PROPIEDADES DE LA LECHE DE CABRA


Aunque la leche de cabra solo supone un 3% de toda la leche que se consume, en algunos países de Asia como Turquía, Irán, India, China, etc., se toma tanto o más que la de vaca. Tradicionalmente se ha dado a los bebés y niños que no podían tomar leche materna y tampoco toleraban la leche de vaca y hoy en día se emplea principalmente en la elaboración de diversos derivados lácteos.

Propiedades

La leche de cabra es un lácteo compuesto fundamentalmente por agua. Tiene un bajo aporte calórico debido a la cantidad de hidratos de carbono y grasas que contiene. Aporta proteínas de muy buena calidad. En cuanto a vitaminas y minerales la leche de cabra destaca en calcio y vitamina D, sustancias esenciales para la formación de huesos que ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis. También contiene un aporte destacado de vitamina B2 o riboflavina y de vitamina A.

Ventajas

Es más sabrosa que la leche de vaca y algo más dulce. Debido a que su sabor es más fuerte que el de la leche de vaca, su aceptación es relativamente menor.

La grasa de la leche de cabra es más digestible que la de vaca, debido a que sus glóbulos o gotitas de grasa son más pequeños y más fácilmente atacables por los jugos digestivos. Esta ventaja la convierte en una buena opción para niños, ancianos y personas que sufren trastornos gástricos, como digestiones pesadas y úlceras. Además, el pequeño tamaño de la grasa hace que los glóbulos queden en suspensión en vez de flotar hacia la superficie y formar la nata. Por tanto la leche de cabra no necesita ser homogeneizada.

La leche de cabra contiene niveles muy bajos de lactosa, el azúcar propio de la leche, por lo que puede resultar muy útil para personas intolerantes a la lactosa.

Es poco alergénica puesto que una escasa cantidad de caseína y por tanto es adecuada para quienes son alérgicos a esta proteína tan abundante en la leche de vaca. En cambio, si en lugar de alergia a la caseína existe alergia a la proteína beta-lactoglobulina, la leche de cabra no es más beneficiosa que la de vaca ya que ambas tienen la misma cantidad.

Hay estudios que demuestran que algunas personas con afecciones de las vías respiratorias, suelen observar mejoría consumiendo esta leche ya que tienden a fabricar menos mucosidad que con la leche de vaca.

Consejos en la compra y en la conservación

Conviene evitar el consumo de leche de cabra que no tenga un control sanitario y que carezca de etiqueta, al igual que cualquier otro producto lácteo. Una vez abierto el envase es necesario mantenerlo en refrigeración y no conservarlo más de 4 días aproximadamente. Incluso ésta leche se adapta perfectamente a la congelación y resulta un paso muy favorable para su conservación durante meses.

Curiosidades

La leche de cabra es más blanca que la de vaca. Esta blancura de la leche de cabra y de los quesos que con ella se elaboran se debe a la ausencia de caroteno. El caroteno es un pigmento vegetal que confiere un color anaranjado o amarillento en algunos alimentos, como por ejemplo la zanahoria. Los carotenos pasan a la leche mediante la alimentación con pasto del animal. Es por eso que la leche de vaca, al contener carotenos, tiene un color amarillento. En cambio en la leche de cabra esos pigmentos se transforman en vitamina A, que es incolora, y por tanto no le confiere ninguna tonalidad.

La brucelosis o fiebre de Malta es una enfermedad que muchas veces se ha asociado al consumo de la leche de cabra. Los síntomas son fiebre alta, sudor profuso, debilidad, pérdida de peso, etc. Hoy en día la leche de cabra que se comercializa, está higienizada y tratada con calor, por lo que no presenta ningún problema sanitario.


Investigadoras de la Universidad de Granada demuestran los efectos del consumo de la leche de cabra

Fuente: Universidad de Granada [09/11/2003]

El consumo de la leche de cabra baja el colesterol y favorece la absorción de grasa, proteínas, calcio y otros minerales de la dieta

El Grupo de Investigación “Alimentación, Nutrición y Absorción” (Grupo ANA) de la Universidad de Granada ha demostrado que la leche de cabra es más beneficiosa para el consumo humano que la leche de vaca, ya que no sólo sirve para tratar determinadas patologías, sino que su consumo habitual puede prevenir de la aparición de algunas enfermedades y dolencias habituales en nuestros días.

La investigación sobre la leche de cabra se inició por el Grupo ANA en 1996, en el marco de un proyecto subvencionado por la Dirección General de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación y Ciencia. A lo largo de estos años, el Grupo, -dirigido por la profesora Margarita Sánchez Campos y formado por las Doctoras Mª Mercedes Barrionuevo Díaz, Mª Inmaculada López Aliaga, Mª José Muñoz Alférez y Mª Teresa Nestares Pleguezuelo- ha publicado sobre este tema siete trabajos en revistas científicas especializadas de gran prestigio y leído cuatro tesis doctorales.

El último trabajo de investigación, realizado Patricia Quesada Peña bajo el título “Efecto beneficioso de la leche de cabra sobre la utilización nutritiva de proteína, hierro y cobre en síndromes de malabsorción”, ha demostrado cuáles son los efectos del consumo de la leche de cabra en relación con la leche de vaca en animales, para su extrapolación a humanos; así mismo analiza cómo afecta a la absorción de grasa, proteínas, y una serie de minerales tales como calcio, fósforo, magnesio, hierro, cobre, cinc y selenio, y su depósito en los órganos más importantes relacionados con el metabolismo de estos minerales.

Las investigaciones han mostrado que la proteína de la cabra “es de mejor calidad que la de la leche de vaca y de más fácil absorción por el organismo”. En cuanto a la grasa, es más fácil de digerir que la de vaca dado que “los glóbulos de la grasa de la leche de cabra son mas pequeños que los de la de vaca y, además por su alto contenido en ácidos grasos de cadena media (MCT) no necesita, en gran proporción, de la bilis (sales biliares) para su digestión y absorción”.Las investigadoras subrayan que por ser ácidos grasos de cadena media, llegan directamente al intestino y de éste a la sangre, por lo que son rápidamente metabolizados y producen energía de forma inmediata; además, este tipo de grasa no se deposita y por lo tanto no engorda”. Según este grupo de investigación la grasa de la leche de cabra, por su alto contenido en MCT, disminuye los niveles de colesterol.

Los efectos beneficiosos de la leche de cabra con respecto a la de vaca no se detienen aquí, sino que se ha demostrado que, en cuanto al calcio, su consumo “aumenta mucho su absorción y depósito a nivel del hueso, lo que es muy beneficioso tanto para las personas adultas como para las mujeres que sufren procesos de osteoporosis sobretodo a partir de la menopausia”, y que, a diferencia lo que ocurre con otros alimentos ricos en calcio,” la leche de cabra favorece también la absorción de hierro y su depósito en órganos diana”, lo que puede beneficiar a personas propensas a sufrir anemias.

De hecho este grupo está finalizando otro proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología sobre el efecto de las leches de cabra y vaca, enriquecidas o no en calcio, en estado de ferrodeficiencia. La leche de cabra tiene también efectos beneficiosos sobre el metabolismo de otros minerales tales como fósforo, magnesio, cobre, cinc y selenio.

Desafortunadamente, el consumo de leche de cabra sigue siendo muy bajo con respecto al de vaca, debido en gran parte a su escasa comercialización.

Las investigadoras recomiendan el consumo de la leche de cabra o de los productos derivados de la misma, en la población en general y en ciertas patologías, como los síndromes de malabsorción.